Empezamos con una sola finca en Sololá.
En 2014 abrimos un pequeño local en la 5a Avenida Norte con un único compromiso: trabajar directo con productores guatemaltecos y tostar todo lo que servimos. Nada de granos importados ni intermediarios.
Hoy trabajamos con tres fincas familiares: dos en Sololá y una en Huehuetenango. Las visitamos varias veces al año, conocemos a los productores por su nombre y pagamos precios justos por lo que cosechan.
Si pasás por Antigua, te invitamos a un espresso. Es la mejor manera de probar lo que hacemos.